domingo, 31 de agosto de 2014

Materiales y Equipamiento II: El Filtro

El filtrado biológico

Es un método interesante que combina una potente bomba de aire con una capa de arena que actúa como elemento filtrante. El filtro biológico, también llamado de fondo, está formado por unas placas de plástico neutro que presentan en superficie unas estrías para que el agua pueda circular libremente a través de la capa de arena o de grava. Una o dos “chimeneas”, a modo de ventilador aspirador, formadas por un tubo de plástico y un difusor, conducen el agua limpia a la superficie. Estéticamente, este sistema resulta interesante, ya que solo queda a la vista el módulo anteriormente citad, quedando todas las placas disimuladas bajo el sustrato.
Filtrado biológico
Así como los filtros mecánicos o químicos eliminan una parte de los desechos contenidos en el acuario, el filtro de arena funciona de una forma particular, permitiendo a las bacterias transformar las sustancias orgánicas nocivas presentes en el acuario en compuestos útiles.
Al atravesar la capa de arena, el agua se libera de los desechos y éstos son convertidos en nitratos asimilables por las plantas acuáticas gracias a la intervención de las bacterias nitrificantes ávidas de oxígeno.
El filtro bajo la arena reúne dos cualidades esenciales: eficacia y sencillez en cuanto a su funcionamiento y su mantenimiento. Sin embargo, para evitar la saturación, que puede afectar a las colonias de bacterias, hay que sifonar regularmente el suelo de acuario.
Un segundo tipo de filtro biológico es el filtro de cubeta. Consiste en una cubeta situada en el exterior del acuario, en la que proliferan plantas anfibias y algas.

Estos vegetales consumen nitratos y, en ocasiones, una parte de los nitritos contenidos en el agua. Este sistema se emplea también para aclarar y sanear grandes estanques de agua de mar, haciendo intervenir conocidas algas verdes.


El filtrado mecánico

El filtrado mecánico, a veces muy potente, emplea bombas de circulación de agua disponibles en todos los comercios de material de acuariofilia. Su funcionamiento es muy sencillo: un motor eléctrico provisto de una turbina de agua aspira por un lado el agua sucia mediante el principio de los vasos comunicantes, al tiempo que expulsa el agua libre de impurezas hacia la parte superior del acuario.

Filtro interno
Existen diferentes tipos de filtros. Según la capacidad del acuario podemos adaptar distintos tipos de bombas. Los pequeños filtros internos, sumergibles y alimentados por una bomba eléctrica, prestan valiosos servicios en los tanques pequeños. Su rendimiento oscila entre 50 y 1200 litros/hora y precisan de un mantenimiento mínimo.
Los filtros exteriores a presión son los más extendidos. Tienen forma de cilindro y contienen varios litros de materiales filtrantes (perlón, carbón activado, canutillos cerámicos …) dispuestos en capas.
Un tipo de filtro externo, ya que
se coloca colgado del vidrio del acuari
es el filtro de mochila
Sobre lo alto de este cilindro, cerrado herméticamente por una tapadera estanca, se encuentra la bomba rotativa, rodeada generalmente de dos tubos: uno, provisto de un colador, aspira el agua sucia del acuario, mientras que el otro expulsa el agua purificada.
Los filtros exteriores de bomba rotativa se colocan siempre bajo el nivel del agua y sieguen funcionando a la perfección si se sitúa a 1 metro por debajo del nivel del agua, lo que permite disimularlo fácilmente bajo el acuario. El rendimiento de este tipo de filtro varía entre 100
Modelo de filtro externo
y 2000 litros/hora, aproximadamente, pero el precio de mercado asciende rápidamente en cuanto aumenta su potencia.
Otro filtro exterior, llamado de decantación es muy eficaz y se compone de una cubeta que suele colocarse a un lado del acuario. Fabricado en vidrio, presenta diversos compartimentos para alojar las distintas masas filtrantes.

Prácticamente, todo en este mundo de la acuariofilia, y siguiendo los principios básicos de funcionamiento, se puede fabricar de forma casera, ahorrándote una importante cantidad de dinero. Voy a aprovechar este apartado para compartir un vídeo en donde me aventuré a fabricar un filtro externo.



Los materiales empleados en los equipos de filtración, ya sean de tipo interno o externo, tienen como misión retener las impurezas y realizar una filtración cada vez más fina. La porosidad de la carga filtrante varía en función de la granulometría de los materiales que la componen. Los materiales de grano grueso, o masas de prefiltración, siempre están situados en el punto en el que entra el agua sucia y se comercializan en forma de trocitos de tubos porosos de barro cocido o de enrejado de plástico de malla ancha. Participan activamente en la filtración mecánica frenando las impurezas de mayor tamaño. Las espumas sintéticas y algodones de perlón, que también tamizan muy finamente las sustancias que permanecen en suspensión en el agua. De naturaleza inerte, desde el punto de vista químico, estos productos de filtración se emplean tanto en agua dulce como en agua de mar. Los acuariófilos preocupados por conservar un agua cristalina en sus acuarios pueden recurrir a otros dos tipos de productos: los carbonos activos y los intercambiadores de iones. El carbón activo actúa mediante una absorción química que se ve reforzada por un tratamiento especial que hace estallar los granos aumentando considerablemente la porosidad. Este material permite la eliminación de moléculas orgánicas, como proteínas, ácidos, fenoles e incluso cloro. Un carbón activo nuevo es capaz de absorber los gases procedentes de la fermentación y también de decolorar productos como el azul de metileno. El comercio de la aucariofilia propone diversas calidades de carbón activo, con una composición y un poder de absorción muy variables. Los carbones procedentes de la calcinación de la madera son menos eficaces aunque más económicos que los de hueso. En ambos casos, los carbones se colmatan en unos días o unas semanas, según la naturaleza del agua a tratar, Por lo general, una carga de carbón puede durar unos 30 días. Una manera de comprobar su eficacia es echando unas gotas de azul de metileno a la entrada del filtro. Si el agua expulsada a a través del filtro es incolora, el carbón sigue siendo activo, de lo contrario habrá que sustituirlo por un cartucho nuevo. Los intercambiadores de iones actúan sobre las características físico-químicas del agua y permiten obtener o conservar un agua con unas propiedades concretas. En los comercios especializados podemos encontrar resinas intercambiadoras de iones.

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