domingo, 31 de agosto de 2014

Materiales y Equipamiento II: El Filtro

El filtrado biológico

Es un método interesante que combina una potente bomba de aire con una capa de arena que actúa como elemento filtrante. El filtro biológico, también llamado de fondo, está formado por unas placas de plástico neutro que presentan en superficie unas estrías para que el agua pueda circular libremente a través de la capa de arena o de grava. Una o dos “chimeneas”, a modo de ventilador aspirador, formadas por un tubo de plástico y un difusor, conducen el agua limpia a la superficie. Estéticamente, este sistema resulta interesante, ya que solo queda a la vista el módulo anteriormente citad, quedando todas las placas disimuladas bajo el sustrato.
Filtrado biológico
Así como los filtros mecánicos o químicos eliminan una parte de los desechos contenidos en el acuario, el filtro de arena funciona de una forma particular, permitiendo a las bacterias transformar las sustancias orgánicas nocivas presentes en el acuario en compuestos útiles.
Al atravesar la capa de arena, el agua se libera de los desechos y éstos son convertidos en nitratos asimilables por las plantas acuáticas gracias a la intervención de las bacterias nitrificantes ávidas de oxígeno.
El filtro bajo la arena reúne dos cualidades esenciales: eficacia y sencillez en cuanto a su funcionamiento y su mantenimiento. Sin embargo, para evitar la saturación, que puede afectar a las colonias de bacterias, hay que sifonar regularmente el suelo de acuario.
Un segundo tipo de filtro biológico es el filtro de cubeta. Consiste en una cubeta situada en el exterior del acuario, en la que proliferan plantas anfibias y algas.

Estos vegetales consumen nitratos y, en ocasiones, una parte de los nitritos contenidos en el agua. Este sistema se emplea también para aclarar y sanear grandes estanques de agua de mar, haciendo intervenir conocidas algas verdes.


El filtrado mecánico

El filtrado mecánico, a veces muy potente, emplea bombas de circulación de agua disponibles en todos los comercios de material de acuariofilia. Su funcionamiento es muy sencillo: un motor eléctrico provisto de una turbina de agua aspira por un lado el agua sucia mediante el principio de los vasos comunicantes, al tiempo que expulsa el agua libre de impurezas hacia la parte superior del acuario.

Filtro interno
Existen diferentes tipos de filtros. Según la capacidad del acuario podemos adaptar distintos tipos de bombas. Los pequeños filtros internos, sumergibles y alimentados por una bomba eléctrica, prestan valiosos servicios en los tanques pequeños. Su rendimiento oscila entre 50 y 1200 litros/hora y precisan de un mantenimiento mínimo.
Los filtros exteriores a presión son los más extendidos. Tienen forma de cilindro y contienen varios litros de materiales filtrantes (perlón, carbón activado, canutillos cerámicos …) dispuestos en capas.
Un tipo de filtro externo, ya que
se coloca colgado del vidrio del acuari
es el filtro de mochila
Sobre lo alto de este cilindro, cerrado herméticamente por una tapadera estanca, se encuentra la bomba rotativa, rodeada generalmente de dos tubos: uno, provisto de un colador, aspira el agua sucia del acuario, mientras que el otro expulsa el agua purificada.
Los filtros exteriores de bomba rotativa se colocan siempre bajo el nivel del agua y sieguen funcionando a la perfección si se sitúa a 1 metro por debajo del nivel del agua, lo que permite disimularlo fácilmente bajo el acuario. El rendimiento de este tipo de filtro varía entre 100
Modelo de filtro externo
y 2000 litros/hora, aproximadamente, pero el precio de mercado asciende rápidamente en cuanto aumenta su potencia.
Otro filtro exterior, llamado de decantación es muy eficaz y se compone de una cubeta que suele colocarse a un lado del acuario. Fabricado en vidrio, presenta diversos compartimentos para alojar las distintas masas filtrantes.

Prácticamente, todo en este mundo de la acuariofilia, y siguiendo los principios básicos de funcionamiento, se puede fabricar de forma casera, ahorrándote una importante cantidad de dinero. Voy a aprovechar este apartado para compartir un vídeo en donde me aventuré a fabricar un filtro externo.



Los materiales empleados en los equipos de filtración, ya sean de tipo interno o externo, tienen como misión retener las impurezas y realizar una filtración cada vez más fina. La porosidad de la carga filtrante varía en función de la granulometría de los materiales que la componen. Los materiales de grano grueso, o masas de prefiltración, siempre están situados en el punto en el que entra el agua sucia y se comercializan en forma de trocitos de tubos porosos de barro cocido o de enrejado de plástico de malla ancha. Participan activamente en la filtración mecánica frenando las impurezas de mayor tamaño. Las espumas sintéticas y algodones de perlón, que también tamizan muy finamente las sustancias que permanecen en suspensión en el agua. De naturaleza inerte, desde el punto de vista químico, estos productos de filtración se emplean tanto en agua dulce como en agua de mar. Los acuariófilos preocupados por conservar un agua cristalina en sus acuarios pueden recurrir a otros dos tipos de productos: los carbonos activos y los intercambiadores de iones. El carbón activo actúa mediante una absorción química que se ve reforzada por un tratamiento especial que hace estallar los granos aumentando considerablemente la porosidad. Este material permite la eliminación de moléculas orgánicas, como proteínas, ácidos, fenoles e incluso cloro. Un carbón activo nuevo es capaz de absorber los gases procedentes de la fermentación y también de decolorar productos como el azul de metileno. El comercio de la aucariofilia propone diversas calidades de carbón activo, con una composición y un poder de absorción muy variables. Los carbones procedentes de la calcinación de la madera son menos eficaces aunque más económicos que los de hueso. En ambos casos, los carbones se colmatan en unos días o unas semanas, según la naturaleza del agua a tratar, Por lo general, una carga de carbón puede durar unos 30 días. Una manera de comprobar su eficacia es echando unas gotas de azul de metileno a la entrada del filtro. Si el agua expulsada a a través del filtro es incolora, el carbón sigue siendo activo, de lo contrario habrá que sustituirlo por un cartucho nuevo. Los intercambiadores de iones actúan sobre las características físico-químicas del agua y permiten obtener o conservar un agua con unas propiedades concretas. En los comercios especializados podemos encontrar resinas intercambiadoras de iones.

sábado, 30 de agosto de 2014

Materiales y Equipamiento I: El Aireador

Durante las siguientes entradas voy a ir detallando uno por uno el equipamiento necesario para poner en marcha un acuario.


 En el medio confinado de un acuario, las condiciones físico-químicas están sometidas a continuos cambios: los peces se alimentan, respiran y producen secreciones que modifican la composición del agua; los vegetales, debido a la fotosíntesis, también absorben y expulsan numerosas sustancias. Por todo ello, y atendiendo al bienestar de la fauna y flora del acuario, hay que recurrir a un equipamiento mínimo que permita mantener el ambiente en las condiciones de salubridad deseadas y que aseguren la aireación, la filtración y la circulación del agua, la climatización y la iluminación.


 Los organismos vivos, ya pertenezcan al reino animal o al vegetal, realizan la respiración tomando el oxígeno disuelto en el agua. En el medio natural, los intercambios gaseosos se efectúan sin ninguna dificultad, ya que la superficie del agua en contacto con el aire es relativamente extensa.
Piedra difusora
Además, en los lagos, los mares y los océanos, el movimiento de las olas y el viento asegura la penetración del aire en las capas superficiales del agua. Sin embargo, en un acuario, donde la superficie de agua en contacto con el aire es reducida, es indispensable forzar la aireación, especialmente si el acuario está dénsamente poblado para asegurar el buen desarrollo de los procesos vitales y el mantenimiento del equilibrio biológico del medio. No hay que olvidar que la solubilidad del oxígeno es función de la temperatura, la salinidad y la presión atmosférica, y que debe regularse en consecuencia. Así, disminuye sensiblemente al subir la temperatura y la salinidad. Las aguas marinas tropicales están sobreoxigenadas debido a la intensa síntesis clorofílica y la importancia de los intercambios gaseosos. En las cálidas aguas de los arrecifes coralino, la cantidad de oxígeno disuelto sobrepasa a menudo los 15 mg/litros. En un acuario, sin embargo, la solubilidad del oxígeno es de 10 mg/litros a 15 grados centígrado en un tanque de agua dulce, y sólo 8 mg/litros en agua de mar. Por otro lado, pueden perderse entre 1 y 2 mg/litros durante la bajada de presión atmosférica que precede a una tormenta. Durante la noche, la gran cantidad de dióxido de carbono que desprenden las plantas disminuye también la proporción de oxígeno disuelto. En un acuario no aireado, el contenido en oxígeno es inferior por la mañana al contenido medido durante el día, y es que durante la noche, las plantas acuáticas y otros organismos vegetales (algas) dejan de producir oxígeno y empiezan a tomarlo para respirar.

La aireación se efectúa por medio de una bomba conectada a uno o varios difusores.
Interior de un aireador
 Las bombas de aireación utilizadas por numerosos aficionados funcionan mediante unos pequeños compresores que sólo consumen unos pocos vatios por hora, con una gama de potencias que oscilan entre 3 y más de 30 vatios. Estas bombas poseen una membrana que vibra según la frecuencia de los impulsos de la corriente alterna. Su producción de aire puede alcanzar varios cientos de litros por hora.
La bomba de aire es un accesorio vital para los peces, ya que no sólo procura la oxigenación del agua, sin que asegura, por medio del difusor, una agitación de las capas frías y calientes del acuario. Sólo hay que concederle unos pocos minutos de atención cada tres o cuatro meses.
Los difusores de aire están hechos de una materia porosa: piedra, cerámica, madera o tubo de plástico microperforada. Cuanto mayor sea la profundidad a la que está sumergido, mayor tendrá que ser la presión de aire.

Los gases disueltos en el agua

En la entrada anterior, estuve hablando de la importancia de ciclar el acuario, para desarrollar las bacterias nitrificantes y de esa manera mantener el equilibrio biológico del agua.
Recuerden, los desechos producidos por los excrementos, las hojas muertas de las plantas, los peces muertos, el exceso de comida se transforma en amoniaco y amonio. En presencia del oxígeno, las bacterias transforman estos elementos en nitritos y nitratos, este ultimo menos tóxico para los peces, pero no obstante hay que hacer periódicamente un cambio parcial de agua para mantener correctamente un medio equilibrado.

Pero el agua también posee gases disueltos, y es de lo que hablare a continuación.

El oxígeno

El contenido en oxigeno del agua del acuario es importante, ya que no sólo es indispensable para los peces sino también para todos los organismos aerobios, por ejemplo, las bacterias.
El aireador es una herramienta para introducir oxigeno
en el interior del acuario
En la naturaleza, la renovación del oxígeno se realiza a través de la superficie y por la agitación superficial del agua, variando su concentración en función de la curva de temperatura. En aguas frías alcanza un valor de 8 mg/litro, mientras que en las aguas tropicales es de sólo 5 mg/litros. En un acuario, sin embargo, donde la superficie en contacto con el aire es muy reducida, resulta difícil sobrepasar 3 mg/litro. La bomba de aire juega, por lo tanto, un papel importante, especialmente en un acuario marino, donde bombea del orden de 300 a 500 litros de aire por hora para un volumen total de 500 a 1000 litros de agua.



El dióxido de carbono

En las tiendas especializadas se pueden adquirir reactores de CO2
muy elevado de precio. En posteriores entrada os explicaré como construirlo
y fabricar CO2 de forma casera.
El dióxido de carbono (CO2) es un gas que resulta de la respiración de los seres vivos. Incoloro y de un sabor picante, es soluble en el agua. Las plantas verdes, sin embargo, gracias a a la clorofila, son capaces de absorber el dióxido de carbono. Es, por lo tanto, una base importante de la alimentación del crecimiento de las plantas acuáticas.
Este fenómeno sólo se produce bajo la acción de la luz y cesa durante la noche. Se trata de la función clorofílica o fotosíntesis, que explicaré más detalladamente en una posterior entrada.

viernes, 29 de agosto de 2014

El equilibrio biológico del agua


No quisiera ser tedioso en los inicios de este blog, lo interesante llegará mas adelante, pero os tengo que hablar primero de unos conceptos básico muy importante que tenemos que tener en cuenta antes de iniciar la maquinaria que hará que nuestro acuario funciones lo mas sano posible.

Otro aspecto importante es el equilibrio biológico del acuario, para ello empezaremos hablando del ciclo del nitrógeno.


El ciclo del nitrógeno


El nitrógeno es un gas muy extendido en la naturaleza. Podemos encontrarlo de forma natural en el aire, que lo contiene en un 78%. El nitrógeno, como elemento químico, entra en la composición de los tejidos animales y vegetales y, por lo tanto, en un gran número de sustancias orgánicas: cadáveres de animales, orina, excrementos, restos de plantas. Estas materias orgánicas se transforman, tanto en el acuario como en la naturaleza, en amoniaco (NH3), muy tóxico, y en amonio (NH4+), cien veces menos tóxico. Posteriormente, en presencia de oxígeno, las bacterias aerobias transforman el amoniaco  y el amonio en nitritos (NO2), menos tóxicos. Este fenómeno se conoce con el nombre de nitrificación.
Ciclo del Nitrógeno

Para favorecer el desarrollo de las bacterias aerobias, lo mejor es instalar un sustrato poroso, a través del cual circule fácilmente el agua, proporcionando así oxígeno a las bacterias. Si la cantidad de oxigeno disminuye, las bacterias aerobias son sustituidas por otras bacterias, anaerobias, que son capaces de vivir en ausencia de oxígeno, y que reducen los nitratos a nitritos, provocando la acumulación de compuestos amoniacales perjudiciales para la fauna y la flora del acuario.

Los cambios de aguas frecuentes, regulares y en cantidades no muy grandes (aproximadamente 1/10 del volumen del acuario por semana) garantizan un medio sano y bien equilibrado, en el que los peces y las plantas puedan desarrollarse armoniosamente y reproducirse. Los nitritos deberían ser prácticamente indetectables en el agua de un acuario. Una concentración de 0,21 mg/litro es el umbral que no conviene sobrepasar.

Desde hace poco, el comercio especializado cuenta con ampollas de bacterias específicas, Nitrosomas europea, que transforman el amoniaco en nitritos, y Nitrobacter winogradskii, que reducen estos nitritos tóxicos a nitratos asimilables por las plantas. Estas ampollas aceleran la instalación del equilibrio biológico. Pese a todo, conviene ser paciente y esperar de una a dos semanas tras llenar de agua el acuario de agua dulce para que las colonias bacterianas sean eficaces y las plantas tengan tiempo de arraigar en profundidad, a este proceso se le denomina ciclado.

El agua del acuario

 


Os he hablado de los diferentes tipos de acuarios, aun me quedaría por hablar del acuario marino (lo dejaremos para otro momento ya que sería un tema bastante extenso) y del acuaterrario. Ahora voy a centrarme en un elemento básico en todos los acuarios. EL AGUA
Ciclo del agua
 
Todas las aguas dulces, sea cual sea su naturaleza tiene su origen en la lluvia. Sin embargo, recoger directamente el agua de lluvia, sobre todo en las ciudades, plantea una serie de problemas, porque, al travesar la atmósfera contaminada por la polución industrial, el agua se carga de sustancias tóxicas que la hacen inutilizable para rellenar los acuarios.

El agua corriente del grifo, sin embargo, presenta la ventaja de que mantiene una calidad constante, con unas características físico-químicas que toda persona puede conocer. Las aguas de los manantiales, que tienen su origen en las capas freáticas son, en principio, aguas que están menos contaminadas que el agua de lluvia, pero sin embargo, deben ser analizadas antes de emplearse en el acuario. Y es que la composición físico-química del agua de manantial varía según las capas de sedimentos que ésta atraviesa.

El pH, la dureza, la conductancia y la resistencia  son las principales características del agua que el acuariófilo debe conocer y aprender a controlar.

El agua es el resultado de la combinación de dos gases: el hidrógeno y el oxígeno. En estado líquido, el agua es transparente, incolora e insípida. En estado sólido, el agua cristaliza en forma de hielo que, más ligero, flota en ella. Al pasar del estado líquido al estado sólido, el agua aumenta de volumen.

Se considera que el agua es salobre cuando contiene más de 2 a 25 gr de sal por litro.

 

LA MEDIDA DEL PH

Las siglas pH significan potencial de hidrógeno. El pH mide la cantidad de sustancias ácidas y básicas en solución el agua. La acidez o alcalinidad del agua se expresa mediante el pH, que oscila entre 0 y 14

pH igual a 0 representa máximo de acidez

pH igual a 14 representa máximo de alcalinidad

pH igual a 7 representa neutralidad.

El valor del Ph del agua es determinante para la supervivencia de la fauna y la flora de un acuario. Todos los organismos que viven en el acuario son sensibles a las variaciones bruscas del pH, por eso es tan importante medirlo todas las semanas. En el caso de las especies continentales, el pH recomendado se sitúa entre 6,5 y 8,5. Los peces amazónicos, que viven en “aguas negras”, prefieren aguas blandas con un pH entre 6 y 7. Las especies de África oriental lo prefieren algo más elevado, en torno a 7,5 u 8.

El pH es un parámetro fácilmente modificable mediante el aporte de sustancias; así, el fosfato sódico acidifica el medio, mientras que bicarbonato sódico lo hace más alcalino. El dióxido de carbono también influye considerablemente sobre el pH, ya que es muy soluble en agua y se combina con ella para dar ácido carbónico, lo que disminuye el valor del pH y acidifica el agua del acuario.

Por el contrario, las sales de calcio, a menudo presentes en el agua, neutralizan esta acidez. Así pues, las aguas ricas en carbonato cálcico poseen un efecto tampón elevado que mantiene el pH a valores casi constantes. Para controlar el pH de un acuario existen dos métodos:


medido ph electrónico
El electrónico que mide el pH mediante aparatos electrónicos que, aunque precisos, resultan costosos.

El colorímetro que consiste en unos indicadores que cambian de color según el grado de acidez o de alcalinidad.

El método colométrico más habitual consiste en utilizar una solución líquida contenida en un pequeño kit de análisis de pH, disponible en las tiendas de peces. Este kit contiene una rueda de colores codificada, con valores de pH comprendidos entre 6 y 8, así como un frasco de reactivo.
medición pH colorímétrica

Para conocer el pH de nuestro acuario, basta con que comparemos el color de la mezcla (agua a analizar/reactivo) con los colores de la escala colorimétrica, correspondiendo cada color a una unidad de pH.




LA DUREZA DEL AGUA

El segundo parámetro importante que influye sobre la calidad del agua es sus contenido en sales de calcio y magnesio, lo que se llama dureza total o grado hidrotimétrico del agua. Simplificando, podemos decir que dH equivale a la cantidad de cal contenida en el agua y se mide en miligramos de sales disueltas por litro de agua. Cuanto más alto es el dH, más dura o alcalina es el agua. En principio, un agua dura tendrá un pH elevado e, inversamente, un agua blanda será más bien ácida.

El dH se mide mediante un método colorido métrico, con reactivos que se tiñen de uno y otro color según la cantidad de sales disueltas en el agua a analizar. El comercio especializado propone unos kits de análisis de dH que son muy prácticos y los suficientemente precisos para el aficionado.

 

 

 

Acuario Holandés

Acuario Holandés

Se trata de un acuario en el que se da preferencia a las plantas, quedando el resto de la decoración reducido a rocas, ramas y raíces, con un suelo poco o nada visible y peces relegados a un plano secundario. El efecto estético de este tipo de acuario suele ser muy llamativo; el acuario se convierte así en un elemento puramente decorativo integrado en el ambiente de la habitación.
El acuario holandés se convierte en un elemento puramente decorativo y es espectacularmente hermoso.

El suelo, que puede estar o no enriquecido, debe disponerse de forma que dibuje una ligera pendiente, de atrás hacia delante, sin que exista un desnivel importante. Las plantas no deben conformar necesariamente un conjunto homogéneo desde el punto de vista de su procedencia geográfica, pero sí deben ser escogidas en base a su color, forma, tamaño y velocidad de crecimiento. La operación más delicada e la plantación, que se realiza de una sola vez. A la hora de organizar la composición de la decoración han de respetarse ciertas reglas:


1.     Las plantas más grandes y las de crecimiento rápido deben colocarse en los últimos planos y los laterales del acuario

2.    Las especies de crecimiento medio deben disponerse en el centro

3.    Las plantas más pequeñas, de crecimiento lento, se colocarán en los primeros planos, donde podrán formar una densa alfombra

4.    El agua del filtro no debe echarse directamente sobre las plantas

5.    Una vez efectuada la plantación, el acuario no debe tocarse en unas tres o cuatro semanas, el tiempo de que las plantas arraiguen correctamente.
 


Pasado este tiempo, ya podemos introducir los peces. Debe tratarse de especies tranquilas y de tamaño moderado, evitando las especies herbívoras y que puedan dañar los elementos del decorado.

Otro punto importante en este tipo de acuarios es la iluminación. No hay que olvidar que las plantas bajas de los primeros planos reciben una pequeña cantidad de luz a causa de la absorción del agua. El periodo total de iluminación debe girar en torno a las 14 horas diarias.

El acuario holandés necesita muchos cuidados, desde vigilar de cerca el tamaño de las plantas hasta retirar las hojas amarillas o dañadas. En algunos casos, puede ser necesario un difusor de CO2 en el tanque, o bien introducir regularmente abonos líquidos.

Acuario tropical africano

Acuario tropical africano


Un acuario destinado a criar cíclidos de los lagos africanos debe ser también espacioso, con dimensiones mínimas de 150x60x60. Aunque su medio natural sea comparable, es preferible no hacer cohabitar cíclidos del lago Tanganica con especies del lago Malawi. 
Cíclidos africanos
Dado el comportamiento particularmente territorial d estos peces, la decoración del acuario, a base de bloques de poliestireno expandido debe proporcionar múltiples refugios y escondites. El apilamiento más o menos estable de rocas siempre es más delicado, dada la actividad perturbadora de algunos peces. Algunas plantas con rizoma, como Microsorum o Bolbitis, pueden desarrollarse sobre poliestireno o entre los 
Acuario de cíclidos africanos
bloques de piedras. Resultan indispensables unos sistemas de filtrado y aireación particularmente eficaces. Una iluminación intensa permite el desarrollo exuberante de las algas verdes, muy apreciadas por algunos peces de dieta vegetariana.

El acuario asiático

Acuario asiático

Para reproducir el medio natural de los arroyos y brazos muertos de los ríos del sudeste de Asia, hay que prever la instalación de un tanque espacioso, de 150 a 250 cm de largo, 60 a 80 cm de ancho y 80 a 90 cm de alto. Aunque a primera vista pueda parecer que 80 cm es un ancho excesivo, lo cierto el que se revela esencial para acondicionar una zona con plantas palustres, dejando a la vez una zona con agua lo suficientemente despejada. En cuanto a la altura, limitada a 90 cm, permite que el tanque sea accesible a vista a su mantenimiento.
Este tipo de tanque sólo debe llenarse en dos tercios de su capacidad; se trata, po lo tanto, de un acuaterrario, con una parte acuática decorada con plantas sumergidas y una parte aérea con especies que se desarrollan fuera del agua y que ocupan los laterales y la parte posterior. Desde el punto de vista técnico, este tipo de acuario necesita el mismo equipamiento que un acuario clásico. Sólo la decoración y las especies son diferentes, ya que además de acoger peces, incluye también anfibios y, ocasionalmente, reptiles. La parte aérea sule estar ocupada por numerosas plantas tropicales sobre una maraña de raíces, madera seca y musgos. Para realzar el efecto decorativo de estos acuarios podemos recurrir a plantas epifitas con flores, como bromeliáceas u orquídeas. Entre los peces susceptibles de criarse en una acuaterrario contamos con los géneros Betta, rasbora, Trichogater y Anabas. El grupo de plantas se revela más numeroso. Entre las especies acuáticas mas características del sudeste de Asia están: Microsorum pteropus, Ceratopteris thalicroides, Cryptocoryne balansae e Hygrophila siamensis. Para las orillas semiacuáticas podemos emplear muchas especies tropicales, no necesariamente asiática, como dieffenbachia, Cyperus Philodendron, Platycerium, Syngonium y Acorus.



Acuario de Tipo Sudamericano

Este tipo de acuario está destinado a la crida de grandes cíclidos. El tanque debe tener unas dimensiones mínimas de 100x50x50 cm, es decir, un volumen superior a 200 litros de agua para poder aclimatar una pareja de peces de unos 15 cm de longitud. Estos grandes peces, muy afectuosos, pese a su particular estilo de vida, ejercen una gran influencia sobre su a ambiente. Son capaces de desplazar pesadas piedras y de revolver completamente el sustrato arenoso arrancando las plantas ya enraizadas.
Los reyes de los acuarios de cíclidos sudamericanos
 son los Discos

Para mantener a estos peces en condiciones óptimas, habría que disponer de un estanque con una capacidad superior a 500 litros en el que pudiesen cohabitar sin demasiados roces, tres o cuatro parejas de especies diferentes. En un tanque para cíclidos, la decoración compuesta de poliestireno expandido revestido de resina, puede ocupar toda la parte posterior, con numerosas raíces entremezcladas que ofrezcan refugios y delimiten una serie de territorios, de modo que cada pez tenga el suyo propio. Un fondo oscuro es el que mejor corresponde a su medio natural, con un lecho de plantas de superficie del género Pistia que tamicen la luz. 

Entre los escasos vegetales con raíces susceptibles de resistir los embates de los cíclidos se encuentra algunos Echinodorus. El sistema de filtrado debe ser potente de forma que el agua se mantenga límpida y con una buena agitación. 
Apistogramma ramirezi
Los pequeños cíclidos sudamericano, de un tamaño inferior a 10 cm, que no producen perturbaciones en la decoración, pueden criarse en un tanque comunitario espacioso (al menos 1 m de largo) con abundantes plantas, siempre y cuando les proporcionemos abundantes refugios para efectuar la puesta, como macetas o cascaras de cocos, para evitar las disputas entre especies durante los periodos de reproducción. Las especies importadas más a menudo pertenecen a los géneros Apistoramma, Crenicara y Papiliochromis, siendo la especie ramirezi la más popular de este último género


miércoles, 27 de agosto de 2014

El acuario tropical




El Acuario Tropical

 Un acuario tropical específico o comunitario de agua dulce representa, si se mantiene en buenas condiciones, un fascinante microcosmos para el observador Pero su instalación exige algunos conocimientos y precauciones encaminados a garantizar el bienestar de los inquilinos, ya sean éstos peces o plantas.

 El que se inicia en la acuariofilia debe contar con realizar algunas inversiones que en realidad no son tan importantes como si se tratase de un acuario marino. Asimismo, hay que considerar la periodicidad del mantenimiento de los equipos, el tipo de alimentos y los cuidados que requieren lo animales y las plantas.

Muchas especies de peces son gregarios y necesitan vivir en
grupo formando cardúmenes
   La elección de los peces y las plantas debe determinarse en función del tipo de acuario que pretendemos instalar. Lo ideal es que cada acuario, ya sea específico o comunitario, se aproxime a todo lo posible a un medio natural concreto. Esto no siempre es posible, ya que a la hora de reconstruir la fauna y la flora de una misma región nos encontramos con que muchos biotopos naturales está desprovistos de vegetales o bien están colonizados por una sola especie de plantas, lo que no permite una distribución armoniosa y suficientemente diversificada como para obtener una función decorativa.

lunes, 25 de agosto de 2014

Bienvenida

 

 
 
El acuario te acerca a la naturaleza, y aunque puede en un principio parecer complicado mantenerlo; no es así. Se necesita mucho menos que con otros animales domésticos,! pero hay que cuidarlos ¡. No basta con llenar el acuario de agua, colocar peces, plantas y olvidarse!....

El objetivo es presentar ayuda y consejos para conseguir orientar en lo posible a aquellas personas que se inician en este hobby.

Los inicios siempre son un poco difíciles, sobre todo por la gran cantidad de cosas que no se conocen, y que solo con lecturas y experiencia propia se van aprendiendo. Pero sobre todo lo principal es tener paciencia para ir comprendiendo y asimilando el conocimiento que permitirá que nuestro acuario se encuentre en equilibrio.