sábado, 10 de octubre de 2015

Acuario de Sevilla - El Nautilo Común




   El Nautilo pertenece a la clase de los cefalópodos, dentro de la clasificación de moluscos marinos, y comprende una sola familia, Nautilidae
   Es un molusco cefalópodo que ha estado presente en el planeta desde hace unos 500 millones de años sin apenas sufrir cambios.
   Posee una cabeza prominente y multitud de tentáculos, aunque en el caso del Nautilo este número alcanza hasta los 90 tentáculos, localizados alrededor de la boca. Estos tentáculos carecen de ventosas, como es lo común en el resto de cefalópodos, y en su lugar están formado por una superficie estriada, lo que hace que su abrazo sea casi imposible de romper, llegando a perder tentáculos antes que soltar la presa.
   Aparte de los 90 tentáculos alrededor de su boca, que tiene forma de pico de loro para poder romper conchas y exoesqueletos de sus presas, posee otros dos justo en la parte anterior de cada ojo, mucho más móviles que los localizados en la boca, que les sirven de aparatos olfativos. Además, como mecanismo de defensa, puede utilizar otros dos tentáculos que generalmente están ocultos y plegados para “echar el cierre” a su concha, y sellarla frente a una amenaza exterior.
Carecen de tinta para defenderse, ya que a las profundidades donde habitan (generalmente la zona entre 300 y 700 m.) no les seria de ninguna utilidad. En vez de eso, su concha esta coloreada en la parte superior con colores oscuros y marcadas con estrías irregulares, para cuando es divisado desde arriba pueda mimetizarse con el color de las aguas oscuras más profundas. Sin embargo, la parte inferior es completamente blanca, camuflándolo en las aguas mas someras gracias a la luz más intensa.
La concha es la curiosidad más destacada del Nautilus, ya que aparte de poder esconder su cuerpo dentro, es resistente a la profundidad (hasta 800m, a más profundidad implosiona). Según crece el Nautilo, va creando una cámara mayor y una vez completada sella el compartimento donde hasta ahora vivía y se muda a la siguiente, formando una serie muy característica de construcciones en su concha. Es más, la concha del Nautilus presenta uno de los mejores ejemplos naturales de espiral logarítmica, aunque no llega a ser una Espiral dorada.


Distribución
Viven en la zona Indo-Pacífica cerca de costas y arrecifes de coral hasta los 500 m de profundidad.

Alimentación
Aunque viven cerca del fondo, suben a la superficie durante la noche. Son carnívoros y se alimentan de peces, crustáceos y carroña que detectan gracias a su olfato.

Reproducción
Presentan fecundación interna. Mediante unos tentáculos modificados el macho fecunda a la hembra y ésta deposita los huevos en aguas poco profundas. Las hembras ponen huevos una vez al año y más tarde regeneran sus gónadas .La eclosión se producirá a los doce meses. Los recién nacidos miden 30 mm de largo.
Llegan a vivir hasta 20 años, tiempo inusualmente largo para un cefalópodo.

Curiosidades
Su concha se encuentra dividida en cámaras por una serie de tabiques transversales: el animal vive en la última cámara y las otras están comunicadas por un cordón visceral que atraviesa todos los tabiques. Esto le permite controlar su flotabilidad: para ascender secreta un gas con el que llena las cámaras y para descender sustituye dicho gas por agua, sistema similar al empleado por los submarinos actuales.

Acuario de Sevilla - Terrarios y Acuaterrarios






    En el Acuario de Sevilla podemos ver recreados ecosistemas en terrarios y acuaterrarios. En ellos habitan especies como la Anaconda verde, Anolis cubano, Basilisco de doble cresta, Tortuga de espolones africana, Pirañas rojas...

domingo, 4 de octubre de 2015

El rebosadero - Diario del montaje de un marino




   Esperando tener algo mas de presupuesto para continuar con este proyecto, intento no caer en la desesperación y continuo elaborando algún que otro elemento del acuario que no me supone gran desembolso, como por ejemplo EL REBOSADERO.





Quinto día...  construyendo el rebosadero


   Fabricarme el rebosadero fue tarea fácil al final de su ejecución, ya que al principio tuve muchas dudas de como realizarlo, si de vidrio o de metacritalo.
rebosadero de vidrio que fue eliminado
    El vidrio me generaba muchas dudas, ya que mi deseo no era el de mantener fija la pieza pegada al vidrio del acuario, por si en el futuro cupiera la posibilidad de modificarlo. De hecho, llegué a colocar la pieza en el vidrio del acuario con silicona Olivé, que por cierto, cuando me arrepentí de esta posibilidad, me costó la propia vida retirarlo.

   Entonces, opté por fabricarme la caja del rebosadero con metacrilato, en donde ya, en la misma pieza, iría incluido el peine.

   Para ello, me basé en un modelo comercial que vendía la casa Sirocco, que de paso, le hago publicidad porque me parece que es muy buena tienda, pero espero que ellos entiendan que mi presupuesto no contemplaba la compra de este elemento, aunque ya me hubiera gustado haber instalado el que ellos venden.



   Concretamente es el que veis en la imagen superior. Pues bien, siguiendo este modelo, quise realizar mi propia versión así que me puse manos a la obra.

   Primer problema. El metacrilato es un material de difícil adherencia, no existe ningún pegamento que una el metacrilato, podría ser con silicona, pero a la larga, tendería a desprenderse. Así que me puse a investigar y supe que con formol se puede pegar el metacrilato, pero que es un producto que no se vende con tanta facilidad o simplemente no se vende a particulares. Así que opte por otra fórmula, crear mi propio pegamento a partir de acetona y trocito de metacrilato. El procedimiento es el siguiente: en un tarrito de cristal colocamos trocitos pequeños, virutas... de metacrilato y vertemos acetona hasta cubrirlo, tapamos el tarro, yo lo hice con un trozo de vidrio, con el fin de que la acetona no se evapore. 
   Pasado unas 24 o 48 horas, obtendremos una pasta, producto de la descomposición del metacrilato por la acetona. Esta pasta será la que una las piezas de metacrilato. Nos ayudaremos para aplicar el pegamento con una jeringa.


   Salvado este pequeño inconveniente, me puse a replantear y a trazar las líneas del rebosadero.
   En la imagen se puede observar una sola pieza con trazos que indican los dos laterales (una de ellas no tiene pintado los trazos del peine, pero si irán marcados) y el frontal, en la parte superior, con lineas mas anchas los trazos del peine.
   Los trazos del peine tienen las medidas indicadas en el grafico del modelo de la casa comercial.

   Como habéis visto en la foto, para facilitar la visión de los trazos puse cinta de carrocero o cinta adhesiva de las que usan los pintores en la pieza de metacrilato. Luego, con una radial, comencé el vaciado de las lineas correspondientes al péine y una vez finalizado esto, dividí las piezas laterales de la frontal con la misma herramienta.

Tengo que confesaros que este trabajo lo repetí, no porque no fuera aceptable, sino porque pensé que podría salir mejor si utilizaba otra herramienta, en esta ocasión una sierra de banda de las que
Sierra de banda
se usan para trabajos de manualidades. Yo no disponía de dicha herramienta, pero si conocía a alguien que me lo podía dejar, así que me fui con mi pieza de metacrilato y conseguí un resultado algo mas perfecto.




   Una vez que tuve las piezas ya cortadas me dispuse a unirlas como os explique ante, utilizando el pegamento que fabriqué a partir de los trozos de metacrilato y la acetona. Con ayuda de una jeringuilla, aplique un cordón de este material en los bordes de las piezas y ya solo tenia que unirlas sin mas complicaciones.


      

    

    

   

   




   Todo el trabajo no había finalizado aquí, ya que me faltaba la pieza de atrás, que consistía en un metacrilato con una perforación del mismo diametro que la perforación del vidrio del acuario, con el fin de dejarlo fijo, atravesado por un pasamuros, y la caja del rebosadero sería la pieza móvil que encajaría a la fija ya colocada en el acuario. Pero al probarlo, me di cuenta de que el rebosadero no tenía funcionalidad alguna, ya que el agua se iba colando por las juntas traseras de la caja sin dejarla pasar por el peine.

   Así que modifique el proyecto incial haciendo una pequeña reforma; desprendí la parte alta del rebosadero, y la trasera la uní a la caja para que ésta fuera de una sola pieza. La unión la realicé con el pegamento que fabriqué y lo reforcé por fuera y por dentro con silicona Olivé, la del acuario, ya que recibiría mucha presión al apretar la tuerca del pasamuros.


Bueno, ya esta todo nuevamente para ser probado. no se si os habréis dado cuenta que la parte trasera tiene un grosor diferente, y es que con el pegamento que ya he mencionado antes, uní dos piezas con el objetivo de que pudiera sostener mejor la caja pensado en el proyecto inicial.



   Volví a colocar el rebosadero he improvisé un circuito y esta vez pude comprobar que el rebosadero funcionaba perfectamente.






   Bueno, pues eso es todo, espero que os haya gustado y que os sirva para orientaros en vuestro propios proyecto.